Es un arete de presión que se ajusta al borde de la oreja o al cartílago sin necesidad de perforación. Se abre apenas lo justo, se acomoda en el borde y se cierra con los dedos hasta que quede firme sin apretar.
No debería. Si aprieta, se abre un poco con los dedos; si se cae, se cierra un poco. La idea es que se sostenga por contacto, no por presión fuerte. Las primeras veces conviene usarlo por ratos hasta encontrarle el punto.
Sí, porque son ajustables. Los de aro cerrado se acomodan en el cartílago superior; los de forma abierta, en el borde exterior, que es donde más agarre hay.
Oro golfi, plateado y bronce. Algunos traen balín, setting para pegar una piedra, o varias perforaciones para colgar cadenas y dijes.
Depende de la referencia: hay por unidad, por par, por 4 unidades y por docena. La ficha de cada producto indica la presentación exacta. Vale recordar que el ear cuff se usa muchas veces solo en una oreja.